Servicio Ejecutivo, Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias
 

Resumen de Prensa

04/05/2006

Piden a bancos de EE.UU. mayores controles para ayudar a evitar el contrabando de efectivo desde México (Lavado de dinero)

Al final, todo vuelve a estar de moda nuevamente—hasta el contrabando de efectivo en bolsas y maletas escondidas en automóviles y aviones a través de fronteras internacionales.

Funcionarios estadounidenses están advirtiendo a las instituciones financieras de EE.UU. que el viejo método de lavado de dinero está de vuelta con nuevas características.

La Red de Control de Crímenes Financieros del Departamento del Tesoro de EE.UU. (FinCEN por sus siglas en inglés) alertó a las instituciones financieras esta semana que presten atención a grandes depósitos de billetes de baja denominación de instituciones financieras mexicanas—en especial casas de cambio—que utilizan la industria financiera de EE.UU. como canal para lavar dinero de la droga.

“Es un problema que cada vez crece más y ha sido un problema grave durante algún tiempo”, dijo Dean Boyd, vocero de la oficina de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés).

Los contrabandistas de dinero en efectivo no sólo están transportando efectivo entre distintos países. Están llevando millones de dólares en billetes de baja denominación –por lo general billetes de US$20—a México y allí lo cambian por billetes más grandes en las casas de cambio, y luego llevan el dinero a Colombia y a otros países en aviones de carga y hasta equipos de aire acondicionado, dice Boyd. Estas casas de cambio transportan legalmente el dinero de baja denominación en camiones blindados hacia EE.UU. y depositan los fondos en cuentas estadounidenses.

A diferencia de los Negocios de Servicios Monetarios en EE.UU., las casas de cambio en México funcionan como brokers o corredores de transacciones financieras, con responsabilidades tales como dirigir un pago a un fabricante estadounidense por la exportación de bienes a México, según FinCEN.

Las 23 casas de cambio de México, que funcionan más como bancos, cuentan con licencia y están reguladas en México. En este sentido son diferente a los centros cambiarios—establecimientos más pequeños que compran y venden en efectivo divisa extranjera.

Esta tendencia para contrabandear el dinero, según FinCEN, es el resultado de las dificultades con las que se encuentran los narcotraficantes para ingresar sus ganancias en el sistema financiero estadounidenses. Como resultado, estratifican transacciones para camuflar sus orígenes.

Las autoridades mexicanas y estadounidenses han compartido información sobre operaciones de contrabando de efectivo hacia y desde los dos países en los últimos años. Las autoridades mexicanas confiscaron cerca de US$40 millones de dinero en efectivo contrabandeado en equipos comerciales para restaurantes, aires acondicionados y repuestos de maquinarias entre 2004 y 2006. Sólo en marzo confiscaron US$7,3 millones.

Consejos para identificar actividades ilícitas

FinCEN, ICE y la DEA identificaron una serie de actividades asociadas con el contrabando de efectivo. Según las agencias las instituciones financieras de EE.UU. deberían prestar atención a cualquier combinación de lo siguiente:

  • Incremento en la venta de dólares de alta denominación a instituciones mexicanas.
  • Grandes volúmenes de dólares de baja denominación que venden las casa de cambio de México a los bancos estadounidenses, o que son enviados a sus cuentas en EE.UU. vía vehículos blindados.
  • Múltiples giros iniciados por las casas de cambio indicando a las instituciones financieras estadounidenses a remitir los fondos a otras jurisdicciones fuera de México sin una aparente relación comercial.
  • El cambio de dólares de baja denominación por billetes más grandes que pueden ser enviados fuera de México.
  • Giros de las casas de cambio mexicanas en cuentas en bancos mexicanos a sus cuentas en bancos estadounidenses que pueden ser el resultado de efectivo y depósitos de terceros.

“Los bancos necesitan estar más atentos para que no se canalicen esos fondos a través de las instituciones financieras en EE.UU.”, dijo Boyd.

 

 


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